jueves, 15 de octubre de 2009

LO QUE PENSE ERA UN SUEÑO

Mi familia era una de esas típicas familias, que iban a misas todos los domingos y en las cuales nunca se hablaba de sexo. La única vez que mi mamá me hablo del tema, fue cuando cumplí mis dieciséis años y fue porque en el colegio de monjas que estudie me mandaron un deber de educación sexual. A partir de esas clases de educación sexual empezaron muchas inquietudes en mi mente que quise satisfacerlas preguntándole a mi mamá, pero les pareció muy raro, que me interese el tema y unos días después de mi conversación con mi mamá. Me dijeron que habían decidido mandarme a un Internado de Monjas y que ellas se iban a ocupar de mi completa educación. Yo estuve muy enojada ya que solo estudiar en ese colegio me llenaba de fastidio, peor sería si mi vida iba a depender de esas monjas, así que hice un berrinche y me pegaron y me puse a llorar, me quedé dormida y esto es lo que soñé:
Tenía una compañera de habitación muy guapa que se llamaba Nandy, y ella por mi comportamiento y nuestras conversaciones se había dado cuenta que yo era virgen y que no sabia nada de sexo, entonces me dijo que me ayudaría a conocer mas sobre sexualidad, pero me dijo que como no era buena para hablar del tema me ayudaria a entenderlo practicamente y yo creyendo que me presentaría algún chico amigo suyo, accedí gustosa.
Esa noche cuando nos acostamos me pregunto si estaba preparada, yo le respondí que si y me dijo que después que pasara la Hermana a hacer la revisión empezaría todo. Me quede acostada esperando, creyendo que entraría por la ventana algún muchacho, pero para mi sorpresa no fue así. En medio de la oscuridad, pude sentir como una mano tomaba mi pijama, la levantaba y se deslizaba por debajo de esta. Alguien empezó a besar mis pies, y así se fue subiendo hacia mis muslos, me deje llevar por las nuevas sensaciones que me recorrían el cuerpo y ya no me importaba quien era aquel misterioso hombre. En ese momento mi mente estaba en blanco solo sentí que me había quitado mi short y mi ropa interior y que una suave y húmeda lengua pasaba lentamente por mi vagina, lamía, mordisqueaba y succionaba mi clítoris de una manera que no creí que fuera posible. Mientras la lengua de ese hombre maravilloso entraba y salía, una de sus manos se metió bajo mi pijama y comenzó a acariciar mis pechos. Tuve que respirar profundo varias veces para no gritar y él lo debió notar, instantáneamente comenzó a acariciar mi vagina al mismo tiempo que seguía lamiéndola y luego de un rato empezó a introducir sus dedos en mi orificio, el cual estaba totalmente mojado y con unas ganas inmensas de ser penetrado. Una vez que me había acostumbrado a ese placer y creí que no podía disfrutar más, sentí que los dedos se multiplicaban y tres dedos comenzaron a entrar y salir de mi vagina a una velocidad descomunal, mientras su lengua me seguía lamiendo. Una explosión de calor y excitación recorrió mi cuerpo y tuve que morder la almohada para que nadie oyera mis gemidos. Cuando volví a la realidad, estaba sola en mi cama, totalmente satisfecha, pero un poco desconcertada, ya que él había desaparecido.
A la mañana siguiente, Nandy me encontró en el baño y me pregunto que tal la había pasado, le conté lo que pude y le pedí que me dijera quien era, pero solo me respondió que no podía. Luego de insistir un rato y ver que no cedía, le dije que entonces le diera las gracias y le dijera que pasase cuando quisiera, que seria muy bien recibido. Nandy sonrió y se marcho.
Pasaron varias semanas y no me volvió a visitar entonces hable con Nandy y le suplique que hablara con su amigo para que me fuese a visitar nuevamente ella me dijo que esta noche me iría a visitar. Esa noche ya en mi cama, apareció se metió como siempre en mi cama, me dio un placer tan grandioso y antes que pueda irse prendí la luz y para mi sorpresa descubrí que la persona que me había dado tanto placer sin pedir nada y había ocupado mis pensamiento durante ese tiempo, no era nadie más que mi amiga Nandy………………
Escuche mi nombre y me di cuenta que solo había sido un sueño a mi lado esta mi mejor amiga Nandy, y me dijo vámonos juntas al internado, le dije que lo iba a pensar, luego como ivamos a salir me metí a la ducha al sacarme la ropa interior sentí que estaba completamente mojada y me di cuenta que no era un sueño todo eso había pasado. Y claro que me fui con ella al internado, éramos compañeras en la habitación, y cada noche volvia a disfrutar lo que pense era un sueño.

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